19 may. 2009

EL REPENTINO OFICIALISMO DE TELEFÉ

Primero la elección por parte de Néstor Kirchner del canal de la calle Pavón para dar un verdadero blooper periodístico convertido en un supuesto reportaje. En uno de los mayores fiascos televisivos, el ex presidente entregó minutos anodinos para ni siquiera anunciar su candidatura.

Mucha promoción previa para sólo conseguir una aburrida y obsecuente entrevista. Tras cartón, la primera nota de la presidenta se la brinda a Soledad Silveyra, mujer cercana ideológicamente al actual modelo. Ante la presencia de la actriz, Cristina se asegura así una entrevista absolutamente light y favorable.

Pero para evitar cualquier inconveniente inesperado, la presidenta en persona pidió revisar todo el tape para ejercer el derecho a veto de cualquier palabra o gesto que la pudiera perjudicar en uno de los actos de censura consensuados pocas veces visto.

En la industria televisiva se asegura que este descubrimiento del oficialismo por parte del canal liderado por Claudio Villarruel se enmarcaría en arduas gestiones que se vienen desarrollando desde hace tiempo para conseguir dinero fresco a las flojas arcas de la emisora de origen español.

También, desde hace tiempo, importantes directivos ibéricos se encuentran en nuestro país dando vuelta los papeles y los números para encontrarle la salida a una profunda crisis. El rumor más fuerte es que en el primer trimestre del año que viene se podrían registrar novedades con respecto a la venta total o parcial de la emisora de las pelotas a empresas cercanas al actual gobierno.

Por eso se entiende la arriesgada jugada de pegarse a una gestión que no está pasando por su mejor momento y que deja expuesto a un canal que nunca puso su mirada en la realidad y más en la ficción y el entretenimiento.

Por eso el corrimiento de Susana al exilio de los domingos no es una movida inocente. Por un lado sacan casi de circulación a una mujer que en los últimos años fue crítica desde su ciclo de este gobierno y que recrudeció con sus fuertes declaraciones sobre la inseguridad que molestaron, y mucho, a los habitantes de Balcarce 50.

A Susana la embelesaron con la idea de mudarse a los domingos, un buen día para los que recién empiezan pero no para una consagrada y única estrella de la emisora. Es algo así como enviarla a Siberia por su manera de pensar. Una especie de Archipielago Gulag.

Cualquiera sabe que comercialmente nunca va a facturar lo que hacia diariamente y los costos se reducirán drásticamente, más allá de las promesas de visitas internacionales que después terminaran en Mariana de Melo contando por enésima vez cómo vio a Dios reflejado en un papagayo del sanatorio. Pero Susana cree que la premian y Telefe sabe que entregó el botín que necesitaba para que, finalmente, empresarios cercanos a la Rosada desembarquen en la calle Pavón. Nada es casual cuando de poder se habla.

Fuente: Primicias Ya

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que no? Recien se dan cuenta? Por favor, un canal extranjero, berreta, grasa... Todo lo necesario para un gobierno tan soberbio como el actual. Mmm... vivan las empresas nacionales, ¿no?.