12 ago. 2009

6 en el 7 a las 8: ¿Programa de Tv o panfleto politico?

Mucho se habla en el periodismo acerca de la posibilidad o imposibilidad de ser objetivo. Quien escribe, suele creer que la objetividad, es mejor dejársela a los objetos, y como sujetos, somos, inevitablemente subjetivos. No es un juego de palabras, es simplemente que, al hablar, ya eligiendo las palabras estamos siendo subjetivos.

Sin embargo, existen grados de subjetividad. Un programa periodístico debería, ante todo, analizar cada situación planteando diferentes puntos de vista, aunque luego editorialice con el propio. Por lo general, nos resulta evidente y desagradable cuando un programa es excesivamente subjetivo y tendencioso, cuando todo gira en torno al mismo punto de vista. Ese es el caso de 6-7-8, el programa emitido por Canal 7, “la televisión pública” (¿o deberíamos decir “la televisión estatal”? ¿o bien “la televisión gubernamental”?


El discurso oficialista ni siquiera está velado, no se han cuidado de ir deslizándolo entre bambalinas, sino que es más que obvio, abierto y hasta agresivo. Agresivo, porque a cada voz opositora se la ningunea, se la ataca y se la ridiculiza. Todo atisbo de oposición es antipopular, golpista y derechista, sea cual sea el sector del cual provenga, y se lo “denuncia” en una sección, entre humoradas, que han dado en llamar “la patria zocalera”.

No hace falta ser un analista de medios para entender la intencionalidad única del programa conducido por María Julia Oliván. El discurso es claro, unidimensional y directo. Los panelistas (principalmente, Orlando Barone), los invitados, hasta los testimonios en la calle (todos, sin una sola voz disonante) apoyan, entusiastas, cualquier decisión o pensamiento oficial.

Por poner un ejemplo, en la emisión de ayer, se tituló la importante inversión que el gobierno hará para la transmisión del fútbol como “la democratización del fútbol”. Quienes cuestionaran esta inversión, lo hacían simplemente por “gorilas”, y no estaban permitiendo el derecho del pueblo a ver los partidos por televisión abierta. Nada de habló del derecho a la alimentación, la vivienda o la educación, sino que se apoyó alegremente que se respete el derecho a los goles de cada domingo. Se criticó, inclusive, la advertencia del Papa sobre la pobreza en nuestro país. En un clip de inicio del programa, se mostraban varias voces disidentes, de distintas vertientes, intercaladas con imágenes de la película King Kong. ¿Se puede ser más alevoso? (pensemos en qué tipo de animal es King Kong, con qué mote se alinea) Paradójicamente, el programa cuenta con una sección llamada “lo obvio y lo sutil”, cuando su discurso va más allá de lo obvio, y desdeña las sutilezas.

Es una pena que 6-7-8 sea utilizado como panfleto político, ya que el formato es, realmente, interesante. La conducción de Oliván es prolija, aunque quizás podría trocar lugares con Carla Czudnowsky , más elocuente y simpática que María Julia. Tal vez, si se incluyeran otras voces, o se buscara un equilibrio, podría ser un excelente programa… claro está, en otro canal.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Así es. En el país que tenemos cada parte tira para su lado y a nadie le importa todo el país en sí. Los de izquierda para la izquierda y los de derecha para la derecha. Y los de centro, coquetean... Los que están en el medio: la gente honesta.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con ustedes chicos!

Anónimo dijo...

desde cuando la gente honesta está en el medio, eso sería ser un sandwich, y nadie quiere ser jamon o queso, por algo votamos, y al que no le guste , que vuelva a votar en el lapso que constitucionalmente corresponde. Jesus era de izquierda, y por defender a los pobres lo mataron, igual que al padre Mugica, donde estuvo la iglesia todos estos años, ahora se acuerda de los pobres, y que hace por ellos, y uds, los del medio, que hacen por los demás, que es ser honesto, esconderse,sinh lucha la vida es una obsecuencia, y no sirvr para nada.