27 feb. 2011

ENTREVISTA A LOS ABOGADOS DE ''AM''

Image and video hosting by TinyPic

Darío Villarrruel y Darío Barassi cuentan cómo reparten su tiempo entre el humor televisivo y la atención de sus clientes.

Darío Villarruel y Darío Barassi comparten más que el nombre de pila y la pantalla de AM (Telefe, de lunes a viernes, a las 10): abogados, reparten su tiempo entre la TV y los Tribunales. En la era en la que la amenaza de carta documento corre como agua entre la fauna mediática, ambos despotrican contra la "absurda" tendencia.

Click en 'Leer Más' para leer toda la nota.



Egresado de Derecho de la UBA (1986), el cordobés Villarruel -hijo del fallecido periodista Sergio Villarruel y hermano del productor Claudio-trazó un camino en los medios: en sus inicios, como periodista deportivo; más tarde, en el periodismo judicial. Hoy, cuando sale del aire, vuelve a moverse entre leyes, como penalista, y docente universitario: "Siempre digo que soy abogado por profesión y periodista por vocación. Eso sí, por los tiempos que manejo, lo que hago es atender sólo en la primera etapa del caso", explica.

Barassi, en cambio, ancló en la TV tres años atrás, luego de recibirse con honores en la misma universidad. Sanjuanino e integrante de una familia de abogados, mientras estudiaba actuación se animó al casting para notero del ciclo, y su profesión quedó escondida detrás de su máscara cómica. "Mi ideal como abogado era trabajar en el derecho empresarial. La moral y la ética son algo demasiado fuerte en mí, y no podía moverme en un ámbito como el penal, donde los valores estuvieran tan en juego", advierte con una verborragia que no se apaga cuando se apaga la luz roja. "Fui al casting de AM con un amigo periodista, canchero y fachero. Jamás me imaginé como notero. ¿Un gordo con anteojos en la tele? Yo tengo muchos prejuicios. Me veo enorme en tele, hablo rápido, soy medio gangoso, no informo. Estoy acá porque soy excéntrico", suelta. Todavía se ríe de aquellas épocas de trabajo simultáneo entre "una dependencia del Gobierno de la Ciudad y AM", y sus "malabares" para "cambiarse dentro de un auto, y cumplir con las dos tareas".

Llegado a Buenos Aires con el "Cordobazo", Villarruel (50 años) recuerda a su padre en la cobertura del hecho: "Las pocas imágenes que hay del tema son suyas. Después de ver todo eso, Montero, director del noticiero del 13, lo convocó, y la familia se instaló acá". En ese canal, Villarruel empezó como periodista en el ámbito del fútbol. Hasta que su maestro le aconsejó: periodistas deportivos hay miles, pero de investigación y judiciales, pocos. "Y no se equivocaron", dice.

¿Cómo juzgan esa moda de la farándula de querer arreglar todo en tribunales?
Villarruel: Vamos a desmitificar: en tribunales no hay ningún lugar llamado Hasta las últimas consecuencias, eso que dicen todos los mediáticos que amenazan.
Segundo: Todos dicen Se va a comer una carta documento. Y las cartas documento no se comen. Tercero: Todos dicen voy a enviar a mis abogados.


Pero nadie tiene más de uno. Muchos jueces, en virtud de este juego mediático, hablan del animus iocandi (de broma). Tribunales no esta para la pavada.

Barassi: También surgió la figura del abogado mediático, que factura. La gente cree garantizada la credibilidad porque están en tele.
Pero hay mucho chanta.

¿Su juego humorístico en la TV pueden ir en detrimento de su seriedad como abogados?
Villarruel:
En mi caso, no. Se ve que mi cara es muy fuerte. Fui vicepresidente de Chacarita hasta hace unos meses, y como el más viejo de AM, ya que arranqué con Paula Trapani, la gente me trata con respeto. Me dicen "Doc".


Barassi: Como mi paso por el Derecho no es tan acabado y mi imagen en tele es fuerte, les resulto confiable. Mi cartera de juicios civiles aumentó. Muchos me llegan porque al verme en la tele, piensan que soy un gordito confiable.

Fuente: Clarin.

No hay comentarios: