29 nov. 2011

LA FLUCTUANTE VIDA DE DIEGO LEONARDI, EX "GH 2007"



Hay vidas que parecen de película. Y una de esas podría ser la de Diego Leonardi, exitoso participante de Gran Hermano 4, querido por la gente, pero traicionado al final del juego por su íntima amiga Marianela Mirra, la tucumana que resultó ganadora del reality en 2007. Tenía todo para trinufar, llevarse el premio y cambiar su vida: dejar atrás el karma de haber cumplido una condena en prisión por robo, comprarse una casa y formar una familia.

No ganó, pero se hizo famoso. Y esa repentina fama le dio una segunda oportunidad que no esperaba: entrar a los pocos meses en la bizarra edición de Gran Hermano Famosos, como reemplazo de Luis Vadalá, el ex marido de Moria Casán. A pesar de que todos sus compañeros de reality eran más conocidos que él, Leonardi ganó esa vez y se llevó 66 mil pesos, un proporcional de los 100 mil de premio, por haber entrado más tarde a la casa. Con eso y con las presentaciones y changas de celebrity que hizo durante los dos años siguientes, Diego se compró una casa en Caseros, a la que se mudó con Nancy, su mujer, y la hija que tenían juntos, Morena.

Parecía que su suerte iba a cambiar. Pero no.
La pareja que había formado con la madre de su hija se terminó. Y sus intentos por seguir perteneciendo al mundo de la tele, fracasaron. Durante un tiempo, trabajó de remisero. Y también llegó a editar un disco de cumbia, El sueño del pibe , con Leader Music. Pero ese proyecto musical no tuvo demasiada repercusión. A eso se sumó una denuncia de su ex por haberla dejado en la calle junto a su pequeña hija (Morena, hoy de 5 años) y la aparición de un tercer hijo (Diego tiene otro chico de un primer matrimonio, Cristian), al que nunca antes había conocido.

Continúa...



Sin mucha suerte en el mundo del espectáculo, agobiado de deudas y con terribles problemas personales a cuestas, Leonardi decidió dejar de intentar ser famoso y dedicarse a tener una vida normal. Hace dos años, consiguió trabajo como operario en una fábrica de herrajes en Palomar, formó una nueva pareja y ve a sus tres hijos según el régimen acordado con sus tres diferentes madres.

¿La tele? Diego Leonardi ya no acepta ir a ningún programa, salvo que cobre por esa visita o, como en el caso de su paso por Animales sueltos , pueda llevar alguna prenda con el nombre de un sponsor. Incluso cuando lo convocaron este año para entrar en la casa de Gran Hermano para visitar a los finalistas, también llevó un "chivo" encima. Esa noche, Leonardi estaba feliz de volver al programa que lo había hecho conocido y que lo había ayudado a torcer el rumbo de su destino. Pero como en toda vida de película, las cosas no podían salir del todo bien: esa noche que dejó su hogar para aparecer en televisión, entraron a robar a su casa y se llevaron todo: televisor, DVD, computadora... Sólo quedó el auto. Leonardi respiró hondo y decidió reasignar los ahorros que tenía para hacer un cuarto extra en el fondo de su casa, y reponer lo que le habían sacado.

Una vez más, a empezar de nuevo. Lejos de las cámaras, cerca de su vida.

Fuente: La Nación.