1 ene. 2012

LA POLÉMICA TAPA DE REVISTA "NOTICIAS"



Publica Revista "Noticias":
Cómo vivió el diagnóstico que puede comprometer a su gobierno. Navidad negra en el Sur y desahogo: “Quizás Él me está llamando”

Cuando Cristina Fernández embarcó el jueves 22 para pasar la Navidad en Río Gallegos, ya conocía el diagnóstico, aunque no la fecha de su operación. Le habían hecho la punción que confirmaba el cáncer de tiroides. Y el propio médico presidencial Luis Buonomo había convocado de urgencia al oncólogo Pedro Saco que revisó los estudios previos: “Es cáncer, no hay que usar eufemismos”, sinceró las cosas de entrada con la Presidenta.

A las pocas horas de toparse con la novedad –alrededor de las nueve de la noche–, Cristina ya estaba instalada en la casa de su cuñada Alicia Kirchner: allí la esperaban su hijo Máximo y la nuera, Rocío García, y sus sobrinas Romina y Natalia Mercado con sus respectivos maridos. Ella llegó acompañada de Florencia y su perro. La idea era festejar el nacimiento de su sobrino nieto, Néstor Ricardo, hijo de Natalia. Aún conmocionada, Cristina no quiso ensombrecer el clima de la reunión.

Recién al día siguiente Alicia se enteró por boca de Cristina del mal diagnóstico. Estaba tranquila, convencida de que la vida le había puesto frente a otro desafío y que iba a tratar de superarlo, como siempre. Eso le dijo. El día anterior, en cambio, con sus amigos y asistentes Carlos Zannini y Héctor Icazuriaga, se había permitido ironizar amargamente: “¿Qué otras prueba me falta atravesar, ¿o será que Él me está llamando?”, se habría quebrado por un instante después del shock del diagnóstico.